El Big Data y el posible fin de las epidemias

El panorama actual ha vuelto a poner sobre la mesa toda una serie de debates sobre la búsqueda de soluciones ante epidemias. Actualmente, los profesionales que buscan acabar con este tipo de enfermedades no son solo médicos. En esta búsqueda participan desde ingenieros a informáticos o matemáticos.

Pero la introducción de los datos procedentes del big data no es algo que haya ocurrido de un día para otro. Cuenta con cuatro años de estudios que han dado lugar a grandes conclusiones. Algunos aparatos tecnológicos como los smartphone han contribuido a evitar que se propaguen brotes del zika, la gripe aviar o el ébola. Cualquier agencia de marketing sabe de la importancia de la información. Pero dentro de la gran cantidad de información generada por los aparatos tecnológicos, estos profesionales deben buscar aquella que es realmente relevante. Una vez que ya las poseen, dan lugar a una combinación de técnicas mediante inteligencia artificial que ayudarán a que puedan ser de utilidad.

La importancia de la localización

El lugar por donde se movían los usuarios y a dónde se dirigían era crucial en determinados casos. Si esta enfermedad tiene el brote en un lugar concreto y sus habitantes se mueven a otro país, este movimiento quedaba registrado en sus teléfonos. Por ello comenzaron a usar este tipo de datos para poder frenar la propagación. De esta forma se permitía la aproximación a escenarios basados en datos ya recogidos para adelantarse a la creación de un brote.

Pese a que actualmente casi todo el mundo cuenta con un smartphone, hay lugares del mundo donde aún no hay una concentración suficiente para que esos datos puedan ser usados a al ahora de hacer previsiones. Zonas como América Latina o África se encuentran aún muy alejadas de la posibilidad de utilizar el big data, siendo aún necesario el paso del tiempo para que los datos que puedan ofrecer las empresas especializadas sean fiables.

En España la calidad de la información recogida es buena. Teniendo en cuenta que actualmente hay unos 5000 millones de usuarios en todo el mundo que utilizan este tipo de dispositivos, es cuestión de tiempo que la aplicación del big data se convierta en una técnica mundial.

Ejemplo pionero de su aplicación fue el caso de la gripe porcina en 2009 y 2010 y la actuación de Google para prevenir esta epidemia. Según la Organización Mundial de la Salud, este caso provocó la muerte de unas 20000 personas en todo el mundo. Para evitar que se propagara una de las enfermedades más contagiosas del momento, Google utilizó su herramienta Google Flu Trends para usar las consultas que realizaban en su buscados y así estimar donde podrían darse brotes del virus.

Pero en este tipo de lucha las Redes Sociales también ganan protagonismo. Allí donde el Registro de llamadas o el GPS no tiene suficiente alcance, el uso de hashtags se utiliza para el rastreo. Gracias a ello podremos ver de forma fácil y rápida en qué lugares comienza a alertarse de alguna enfermedad.

Pero a los factores ya citados hay que unir otros que están muy alejados de nuestros teléfonos móviles. Entre ellos se encuentra la localización de la suciedad en los núcleos urbanos, el nivel de humedad que en el aire o la polución. Estos son algunos de los factores que deben ponerse freno si queremos poner fin a una pandemia.

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